un humano con una piedra

un árbol de la montaña
sabe mi secreto mejor guardado
se lo conté cuando estaba débil
casi completamente abrazado
a su corteza centenaria

aquél árbol no me dijo nada
yo desesperado le dije todo
el día brotaba hermoso para cualquiera
pero adentro esa piedra incansable
encendía mi pecho

su copa estaba pegada al cielo
y supe que mi humo
vertiendo contra su madera mojada
tenía sentido al menos para alejarme
para ser un extra-terrestre

y dejar mi cuerpo tendido
como dejo mi cama cada mañana
o la toalla al salir de bañarme
o mis preguntas cuando por fin te huelo
o ese silencio cuando por fin te amo

no quiero volar no se puede
soy un humano con una piedra
justo arriba y adentro de la panza
solo quiero portar la entereza
para bajar y decir qué quiero

tampoco se puede ser
un humano con una piedra todo el año
se debe hacer algo al respecto
como ir corriendo y chocarse contra algo
o hacer que tu piedra se enamore de otra piedra
y quiera irse de ahí

yo le conté al árbol
aunque seguro no se inmutara
o le resultara insípido mi asunto 
pero le conté mientras me abrazaba a él
apoyé la frente al frío apoyé la boca en la humedad

y desaparecí 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

noches caducas

quisiera morir con el amor a mi lado

dos baldosas