Entradas

Mostrando las entradas de julio, 2015

para estar cerca

Imagen
para que seas la única que sepa mis manos o el sentido último de mis suspiros para que levantes la claridad hasta que amanezca la calma la voz que atraviesa las habitaciones para que en tu clarividencia excuses las ramas que nos  reunieron repatriaron repartieron  para que solventes tu lágrima con mi manga con mi cuello para llevarnos lejos y devolvernos contentos cada cual con su magia para que haya un dios  entre nosotros y por nosotros para estar cerca

anzuelo

el corazón siempre vuelto amarillo desde que te eché  anota ese día en la parte en sombra  detrás del marco  parece ser de la hilera consecuente  estar de noche  parece acabar    con la misma precisión   de algunos sermones   o del silencio  mientras hablo   el encierro me da vértigo  en esta ventana  se cuelan las historias  los manteles de amor  el patio desaparecido   que no devolví   vos también  con tus extravagantes hilos  con tus piernas abiertas  y las mañanas de prisa  hasta me llaman tus axilas  para ver lo que has hecho  y yo ya no tengo fe

calesita

Imagen
Probablemente este sea el paseo que admite la derrota  que resuelve no saldar  ni encaminar las cosas  hacia el claro  No hubo amor más escondido que las mariposas bajo el banco  frías en las noches solas de vos  Pero siempre existirá esa calesita porque es como la danza nuestra  la danza de una raza perdida  la sinfonía de un ojo lujoso   que mantengo  perfecciono  rodeo casi beso  y es cierto mi silencio  o el miedo de una clave más  que cause la guerra o el amor

allende

sí es nostalgia la tarde la piedra tibia el hábito todas las caraocruces que lanzamos cuando sentamos las bases de nuestro verano y fuimos la vera y la noche llovimos llovimos y llovíamos con aliento a pera como penumbra dulce en vacación ahora hasta me quedo dormido en la cota amarillenta sin vida del anteayer no reniego sino vuelvo vuelvo a la ruina a la verdad vista erosionada más real más torpe y vieja de lo que creímos crezco como un sauce  tengo la mano hendida  compromiso que tomé aquél sinuoso día inútilmente sin cuidado tengo la mano ida y una línea la línea tuya que parece un instante  recién llegado

esta meseta

Pero esta meseta, es la meseta y la piedra de tu ventura, y si fueras más pequeña, también la arena de tu balde, de tu rodilla y tus ojos. O es el tiempo que se recorta, se allana, se ablanda, recordando-adivinando el horizonte de tu vidriosa suerte, el musgo de todos los años que no cuentas. Ahora que no quieres ver crecer, ahora que también simpatizas con                                                el vacío y desazonas entero el valle, te digo: hay una larga bajada que te tomará por sorpresa, hay un vuelo posible que procede de esas manos, y el final, atemperado, seré yo.