a tu verdad
Tengo un recuerdo santo de vos de tus ojos en transparentes flamas buceándome hasta la nada deseando el momento y la tarde simple la unidad de nuestras voces en un ronroneo empático en la libertad de nuestras pieles Hay manos que sobrevuelan la atmósfera de mi rostro entumecido dedos que le descubren puntos donde quieren porque quieren y mi piel trazada registra en las marcas más viejas en las que no hay olvido tu laberíntica figura De pronto una calma un perfecto equilibrio como un solo cuerpo adormecido y un tiempo degenerándose en miles de vidas auténticas disímiles que se yuxtaponen Yo soy el que se queda el que tarda en saber no quiero abrir más nada quiero dejar el aire viciado porque prefiero esa ilusión esa impresión anterior a tu verdad