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Mostrando las entradas de diciembre, 2016
alma de la tormenta no me inquietan tus ecos tus rebatos de llegada  desorientado gusto de vos y de tus meses  sin decir nada y ahora cuando venís  sos únicamente mía yo alcanzo sin esfuerzo tu oído  porque vos sos la tormenta pero no como la tormenta y te hablo de mis meses callados en una sola noche  cuando te vas  me volvés sombra  hasta el cielo de dios cambia y es una caja pagana un barullo impertinente que me eriza el sueño  me vuelvo a fabricar vulnerable osamenta encuentro el silencio y el espeso pálpito que crece como la confianza en mí mismo.