carta 132
me trajiste el aire las horas la transparencia de un río nublado para que aprenda a estar lejos en esos páramos encontraré tu nombre maltratado enfriado por la lluvia serás inocente en todos los caminos adormecida con párpados de novia te velaré hasta que sea mi culpa a veces te besaba y me dolías eso recuerdo tu púrpura me vestía de esclavo encendía la espera porque amaba verte en ese remanso gris bien te entrega ahora aunque no lo tengas pensado entrega cualquiera de tus cicatrices entrega un mañana que pensamos desde un nido que queda muy lejos con tu gloria o tu misterio intactos salud por los abrazos a tiempo por las llegadas sorpresa por los perdones tácitos salud por tu sonrisa masiva y mis hombros consagrados por tu boca final