Ahora estás más cerca que nadie, pero mañana serás la distancia, el tiempo distinto, no como lo sabés. Te empiezo a extrañar con frecuencia, extraño harto de nostalgia el ahora que ya pasa delante de mis narices. ¡Agarrémoslo! no dejemos que cambie nuestras vidas juntas. Y el sabor de ver las huellas de tus caminos, de tus interines, de tus pausas de medio tiempo, es hermosamente triste. Quiero ser el que llene con un rostro grande tus memorias, los cuentos tuyos hasta que se duerman los niños, hasta que me vuelvas a cruzar en tus intentos de dormir, en tus intentos por despertar, en tus viajes de olvidarme.