anzuelo
el corazón
siempre vuelto amarillo
desde que te eché
siempre vuelto amarillo
desde que te eché
anota ese día
en la parte en sombra
en la parte en sombra
detrás del marco
parece ser
de la hilera consecuente
estar de noche
parece acabar
con la misma precisión
de algunos sermones
o del silencio
mientras hablo
el encierro me da vértigo
en esta ventana
se cuelan las historias
los manteles de amor
el patio desaparecido
que no devolví
vos también
con tus extravagantes hilos
con tus piernas abiertas
y las mañanas de prisa
hasta me llaman tus axilas
para ver lo que has hecho
y yo ya no tengo fe
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