la comunicación de nuestras manos
Había una vez un mar
había muchos domingos
y tu piel y ese domingo y yo
yo como un médano a varios kilómetros
esparcido y azotado por el viento
no me podía olvidar de toda tu piel
no sabía si el ardor si el hastío
llegaba desde adentro
o era mi superficie
mi única orilla o la piedra enorme
que me retenía podía ser también
una representación de mi egoísmo
Y vos no sabías nada
No hay un pozo más hostil y oscuro
que no poder hablarte
que no poder hablarme
que no poder hablarte
que no poder hablarme
que mi ser no pueda entregarte el mensaje
y tu ser no pueda recibirlo intacto y pronto
Pero hubo una vez
que mis manos te contaron historias
y nosotros aprendimos a decirnos todo
desde que amanecía
hasta cuando dormías
te palpaba y tenía todo de vos
Y tengo todo lo que me dejaste
en la comunicación de nuestras manos:
nuestro domingo y tu historia del mar.
y tu ser no pueda recibirlo intacto y pronto
Pero hubo una vez
que mis manos te contaron historias
y nosotros aprendimos a decirnos todo
desde que amanecía
hasta cuando dormías
te palpaba y tenía todo de vos
Y tengo todo lo que me dejaste
en la comunicación de nuestras manos:
nuestro domingo y tu historia del mar.

Comentarios
Publicar un comentario