siempre abrazado a vos

Ayer intenté
dejar de amarte.

Eras una mariposa caótica.
Entrabas y alborotabas mi casa,
mis habitaciones libremente,
en cualquier época.

Hasta mis ojos se habituaron
a seguirte, necios, absortos,
sin importar el lugar.

Donde nunca había estado,
estuve con vos, y fui
lo que necesitaba ser
para estar cerca tuyo.

Nunca voy a salvarme
de tu vuelo cercándome,
ni de tus lágrimas que, aún,
me hallan solemnes,
empapan mi cuello,

y yo todavía te arrullo
siempre abrazado a vos.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

noches caducas

quisiera morir con el amor a mi lado

dos baldosas