Puede que a esta altura del año
pero en un año ya viajado
estuviera conociéndote
o abrazándome fuerte a vos
a esa vos que hoy no es posible  
a esa vos que nomás poseo yo  

y puede que también haya pensado
que eras imprescindible e infinita
que no se concebía la vida de otro modo
que todas las corrientes los caminos
y los días me conducían al lado tuyo 

Crece un miedo 
que flagela mi agudeza 
es la sospecha de que nada 
ni el sol ni tus ojos 
ni el amor ni la sombra
se mueven por algo 

Viajan estos días también
Aunque sean luminosos y certeros
siguen alejándonos rápido 
Traen todos los ruidos 
y una ensordecedora duda 
de que no hay nada sujeto 
que todo está suelto y solo  

Al final puede que te recuerde 
hasta puede que te extrañe 
y en el último momento
no deje de pensarte ni descubrirte

todavía sonando de lejos
tan familiar e íntima 
como el latido de alguien 
que no ha dejado de amar

Comentarios

Entradas más populares de este blog

noches caducas

quisiera morir con el amor a mi lado

dos baldosas