Yo conozco tu cuerpo
mejor que nadie
la luz que yace en tu cuerpo
la gracia de tus constelaciones
He alterado cuanto quise
los años pasados de tu boca
la memoria de otros besos
el amor desmantelado
Así hará el que te enamore después
sea un niño o sea un hombre
el peligro o un fiel amparo
Quizá te nombre pavoroso
o arremeta contra vos
llevándote consigo
Pero a tu alma
nadie la encuentra
Es una piedra hundida
en lo profundo de un lago
habita allí inmóvil
silenciosa y sin esperas
mejor que nadie
la luz que yace en tu cuerpo
la gracia de tus constelaciones
He alterado cuanto quise
los años pasados de tu boca
la memoria de otros besos
el amor desmantelado
Así hará el que te enamore después
sea un niño o sea un hombre
el peligro o un fiel amparo
Quizá te nombre pavoroso
o arremeta contra vos
llevándote consigo
Pero a tu alma
nadie la encuentra
Es una piedra hundida
en lo profundo de un lago
habita allí inmóvil
silenciosa y sin esperas
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