tomaluz

Fortalece tu luz,
aunque sea la voz tímida,
trémula y caminante
de tu aro celeste.

Yo la veo detrás de,
cuando pasa por el cielo,
alrededor, en la arena
del árbol caído.

Y si puedes con el barro
desvirtuar el ágata del clérigo,
sin ciencia, con amor,
el hombre ciego
podrá volver.

Comentarios

  1. querido hermanito, así es y todos los dioses quedan desvirtuados cuando un alma brilla...

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