Busco una piedra
de orillas blancas
que esté justo en el frente
y en la tarde y en la paz
que dé flote a tu puerta
a la puerta que desconozco
discurriendo mansamente
sin decir otro nombre
porque a vos exilio oscuro
te palpo como a un don
te bebo
y luego te creo
de orillas blancas
que esté justo en el frente
y en la tarde y en la paz
que dé flote a tu puerta
a la puerta que desconozco
discurriendo mansamente
sin decir otro nombre
porque a vos exilio oscuro
te palpo como a un don
te bebo
y luego te creo
Comentarios
Publicar un comentario