con frío y sombra

Un espacio mejor,
más nítido,
que te vincule a mis hechos,
a mis grados de confianza,
al suspiro médico
que mece el cortinaje
cuando impido la palabra,
la claridad del día,
y golpeo la mesa
con tuviésemos,
con fosas mohínas,
con frío y sombra.

No soy malo si intento disuadir
una lágrima tuya,
que no alcanza o no tiene,
que ha manchado tu entereza
con ojos cenicientos,
y también calla:
escondo en mi pretexto,
una luciérnaga perenne,
una pluma final,
que ha de ludir, siempre,
en el semblante caído,
en nuestro espacio de frío,
¡oh, hermosa creatura!,
a nuestra tibia humanidad.

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