Ahora mi voz es un cuello frío
cavado con el remordimiento.
Un tizne impío dominó mis cuerdas
para que perdiesen su niñez.
Gordas varillas húmedas quedaron
hasta tener este ronquido grave.
Y ha supurado violencia de la nuez,
con el remordimiento
que ha cavado
mi cuello frío
y ahora hizo
roncar mi voz.
cavado con el remordimiento.
Un tizne impío dominó mis cuerdas
para que perdiesen su niñez.
Gordas varillas húmedas quedaron
hasta tener este ronquido grave.
Y ha supurado violencia de la nuez,
con el remordimiento
que ha cavado
mi cuello frío
y ahora hizo
roncar mi voz.
Comentarios
Publicar un comentario