al despertar
Colmado de afán,
saciado de tristeza,
oh, dulce amanecer,
del eterno sueño
despiertas.
Tu suave ósculo, llega
enarbolando para mí
una docena de extrañas telas
superpuestas. Narciso y lento un sol,
plomizo al descubierto el rostro,
te adoro, y tapando un ojo
espero tus bienes.
saciado de tristeza,
oh, dulce amanecer,
del eterno sueño
despiertas.
Tu suave ósculo, llega
enarbolando para mí
una docena de extrañas telas
superpuestas. Narciso y lento un sol,
plomizo al descubierto el rostro,
te adoro, y tapando un ojo
espero tus bienes.
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