tenés tanto de mí
Tenés tanto de mí. Y es injusto que tengas tanto de mí.
Pero yo no puedo ya sacarte nada.
No llores, que se me atragantan y se me empañan mis ojos tuyos.
Donde el llanto pasa he dejado estos besos en otro tiempo,
¡un ejército! para que no se acobarden con tanta agua.
Déjalos nacer de nuevo desde las mejillas.
Siempre que el frío logre rozar tu naricita blanda,
una mano abierta, como el sol nuestro,
bordeará con la palma, suave remolino,
las esquirlas del invierno.
Tenés tanto de mí. Y es injusto.
Pero yo no puedo.
Y seguís en mi corazón.
Y seguís bailando ahí.
Pero yo no puedo ya sacarte nada.
No llores, que se me atragantan y se me empañan mis ojos tuyos.
Donde el llanto pasa he dejado estos besos en otro tiempo,
¡un ejército! para que no se acobarden con tanta agua.
Déjalos nacer de nuevo desde las mejillas.
Siempre que el frío logre rozar tu naricita blanda,
una mano abierta, como el sol nuestro,
bordeará con la palma, suave remolino,
las esquirlas del invierno.
Tenés tanto de mí. Y es injusto.
Pero yo no puedo.
Y seguís en mi corazón.
Y seguís bailando ahí.
Comentarios
Publicar un comentario