fiasco existencial
Alguna vez tuve un guante
me cubría hasta la vergüenza
pero ahora la mano está herida de sueño
y tuve que arrollarla en un puño
para lanzarla lejos
como el fulano que tiene hambre
como el mengano que se ofendió
como yo, como yo.
me cubría hasta la vergüenza
pero ahora la mano está herida de sueño
y tuve que arrollarla en un puño
para lanzarla lejos
como el fulano que tiene hambre
como el mengano que se ofendió
como yo, como yo.
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