de conversión

Desde la entrada me sigue la mosca.
Cae de mí,
zumba mi faz,
posa aquí, en la nariz.
Yo la despejé con una maldición,
pero nunca se fue.
Ahora me siento extraño,
he muerto o habrá muerto,
he huído o lo ha hecho.
Soy una flor sin polen,
me encuentro celeste
y quería ser humano.

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